lunes, octubre 31, 2005

 

A los 32 años… nadie puede escribir su biografía!

Creo que el síntoma más patético del extremo ególatra y narcisista de una persona, se ve reflejado cuando cree que su historia es lo suficientemente importante o interesante como para hacer de ella una novela, texto que, en la mayoría de las ocasiones, mezclará la cruda realidad con pequeñas pinceladas de fantasía… lo necesario para mantener nuestra autoestima mas o menos a salvo.

Pero como los prejuicios, el nulo miedo al ridículo, la exposición innecesaria y el orgullo de mi historia, son temas superados, me atrevo a contar en estos párrafos parte de mi vida. Sólo aquello que considero relevante para explicar un fenómeno aún mayor, que es la importancia de la motivación, ponerse metas, y enfrentar día a día los nuevos y complejos desafíos que nos presenta la vida.

No es coincidencia que decida escribir mi biografía justo el día después de mi “cumpleaños legal”. No, ya que desde muy niño, siempre tuve la extraña idea que a los 32 años se cumplía la fecha tope, para que una persona fuese realmente exitosa.

Pero una serie de circunstancias, han hecho que mi visión acerca de los sueños y el éxito, estén muy alejados de lo que algún día pensé.

Nací un 25 de septiembre de 1973, aunque en mi carnet de identidad aparezco con fecha 25 de octubre. Lamentable error del Registro Civil, que por comodidad nunca arreglé.

Mi infancia no fue tan distinta a la de cualquier niño de clase media. Mis motivaciones estaban orientadas a jugar a la pelota todo el día, andar en bicicleta, ver televisión y jugar videojuegos. Ni siquiera la quiebra de los negocios de mi familia y, por consiguiente, el brusco cambio de nuestro estilo de vida, podría decir que me hizo escapar de la historia de muchos niños de mi generación, víctimas inocentes de la crisis que atacó a Chile a comienzos de la década de los ochenta. Pero a los 12 años, comenzó para mí un camino sin regreso que cambiaría toda mi vida.

Fue justo en esa época, y por razones desconocidas, que mis ojos comenzaron lenta e inevitablemente a perder las ganas de conectarme con el mundo. Efectivamente, fue precisamente a esa edad cuando comprendí que la ceguera sería una compañera que estaría conmigo por el resto de mi vida. Por fortuna, fue sólo a los 17 cuando mis ojos dieron por finalizada su lucha contra una enfermedad que, hasta el día de hoy, nadie puede explicar a ciencia cierta sus causas u origen.

Lamentablemente, mis prejuicios e ignorancia fueron obstáculos casi tan tremendos como mi discapacidad. Por lo que conocía de los ciegos, mi vida se limitaría a quedarme en casa y depender eternamente de mis padres y hermanos. Pero el empuje y tenacidad de mis padres los llevaron al Centro de Grabación para Ciegos de Viña del Mar, mi querida ciudad.

En el Centro mi familia y yo aprendimos que los ciegos eran personas tan normales como cualquier otra, que trabajaban, estudiaban, se casaban, etc.

Luego de algún tiempo -no exento de su correspondiente depresión- logré entender que si me lo proponía podía alcanzar mis metas.

jueves, octubre 27, 2005

 

Bienvenidos a mi blog

Mi nombre es Claudio Gregoire y les doy la más cordial de las bienvenidas a mi blog. Mi meta es que este se transforme en un espacio de análisis y discusión sobre distintos temas. Ya sean estos personales, como nuestros sueños, esperanzas, miedos, motivaciones, objetivos, etc., o grupales como nuestro trabajo, el mundo en que vivimos, nuestros países, empresas y sociedades.

Si bien en este espacio virtual publicaré mis artículos, ideas y sueños, espero que tú, a través de tus comentarios, puedas enriquecer la discusión y aportar valiosos puntos de vista.

Para ponernos de acuerdo de inmediato en las reglas que nos cobijan, debo aclarar que el respeto y la tolerancia son ingredientes fundamentales en esta página, reflejado en el concepto de la “NO” discriminación de ninguna especie.

Por otra parte, creo firmemente que cualquier circunstancia de la vida, ya sea positiva o negativa, no puede, ni debe coartar o limitar nuestros sueños. Con mucha motivación, esfuerzo, disciplina y trabajo podremos transformar nuestras aparentes debilidades en reales fortalezas. Ese es nuestro gran desafío.

Entonces te invito a recorrer mi pequeño mundo virtual y descubrir ideas que puedan captar tu interés, y motivarte para que me dejes tus comentarios.

Espero que te guste.

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