miércoles, noviembre 30, 2005

 

¿Cómo estás en tu trabajo?

Si te contara que en el mismo minuto en que estás leyendo estas líneas, alrededor del mundo hay miles y miles de niños trabajando; hombres y mujeres que son discriminados por el sólo hecho de pertenecer a una etnia o raza determinada; personas que son explotadas con trabajos físicos inimaginables, sueldos miserables; o, peor aún, millones de seres humanos que, por distintas razones, no poseen ni siquiera la posibilidad de trabajar, probablemente despotricarías contra el modelo económico, o lo inhumano que pueden ser ciertos países y empresarios con sus trabajadores, pero a la vez, verías todo tan lejano que no pasaría de ser un dato terrible, pero anecdótico… y seguirías viviendo.

Ahora bien, si te digo que hoy en día, en nuestro querido país, también existen mujeres que deben trabajar con pañales desechables -ya que los minutos que demorarían en ir al baño son descontados de sus miserables sueldos-, como también que existen empresas que no le proveen a sus empleados de condiciones laborales justas como baños o lugares de descanso, probablemente te horrorizarías… ¿o no?.

O tal vez, dirías que estoy exagerando, que las cosas no están tan mal, que en el peor de los casos pueden ser una o dos empresas como máximo, o bien, que todo esto sucede en mi imaginación. En fin, tal vez tengas razón (aunque no lo creo).

Pero quieras o no, hoy en día, muy cerca de ti, hay cientos y miles de trabajadores que sufren de injusticias laborales que por su origen y forma, no producen tanto asombro pero –créeme- son vividas como pesadillas constantes, que minan su motivación, autoestima, espíritu de superación y productividad laboral.

Me refiero a miles de personas que, por distintas razones, deben soportar a un imbécil de jefe, o a un explotador, o un acosador… o tal vez a compañeros de trabajo insoportables, cahuineros, peladores, chaqueteros, en fin… Pero lo peor que he escuchado últimamente es que muchas empresas, públicas y privadas, aprovechándose de la necesidad de sus empleados, los contratan con boleta de honorarios no sólo por algunos meses, sino también por varios años. Contrato ciertamente injusto e ilegal, y mas aún, si no incluye el pago de Previsión y AFP, ni derecho a vacaciones.

Pero lo que colmó toda mi capacidad de asombro, es una noticia que escuché hace muy poco que decía que los sueldos, en comparación con el año 2002, y de una manera inversamente proporcional con el crecimiento de nuestro país, han bajado. ¡De un 36% de trabajadores que ganaba el doble del sueldo mínimo –unos $240.000.-, subió al 46%!. Es decir, casi la mitad de las personas que trabajan en Chile, este país tan desarrollado, líder en Sudamérica y envidia de nuestros vecinos.

¿Alguien me puede decir quién puede vivir con eso?

Entonces ¿dónde está el país que muchos pretenden hacernos creer, repleto de éxitos y desarrollo?

Queridos amigos y lectores, lo único que puedo decir es: saquen ustedes sus propias conclusiones.

Hasta pronto
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Comments:
excelente, conmovedor. Definitivamente cada vez estás más inteligente, y no es chiste.
 
Nada que decir del mercado laboral chileno: de sus ofertas y condiciones, ni de cómo la necesidad, con su rostro hereje, avala desde el silencio estos abusos.... pero nunca supe de trabajadores usando pañales para eximirse del baño... La dura, Claudito, de dónde sacaste ese dato porfavor!!!????
Maca H
 
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