viernes, diciembre 30, 2005

 

Felicidades a todos! A todos mis lectores y lectoras, les deseo un muy feliz año 2006, que puedan cumplir todos sus sueños y anhelos.


viernes, diciembre 16, 2005

 

estamos trabajando para usted

como en muchas campañas viales o de infraestructura, en este fantástico blog, también pienso en su comodidad.

para esto, con la dani, nos estamos metiendo como buceadores en este océano infinito que es el mundo de los blogs. con el objetivo de, hacer de este espacio, un lugar mas acogedor.

así que si tenemos algunos problemas en el camino, espero que tengas un poco de paciencia y, por supuesto, vuelvas a visitarme y comentar mis artículos e ideas, lo antes posible.

suerte.

miércoles, diciembre 14, 2005

 

Queridos amigos, lectores potenciales, y visitantes erráticos de este blog:

Como saben, desde los inicios de esta bitácora virtual, uno de mis temas de preocupación ha sido promover el uso de plantillas de blogs compatibles con software para ciegos.

En este intento, algunos blogs ya han cambiado sus formatos (aprovecho de recomendarles Por la inclusión), pero de todas maneras aún hay muchos blogs que no podemos visitar.

Pero ¡la campaña por la inclusión y la no discriminación digital continúa! y desde hoy comenzaré a re-difundir un artículo que publiqué en este mismo blog (hagan clik aquí por si no lo recuerdan) enviándolo a los medios de comunicación y otros bloggeros.

De más está decirles que sería una gran, pero una gran ayuda, si ustedes también reenvían el artículo a sus contactos y, por supuesto, si modifican las propias plantillas de sus blogs -para los que tengan-.

Bueno, eso por ahora. Pronto, más novedades en este mismo blog.

domingo, diciembre 11, 2005

 

La fábula del chancho

Un día en el campo, más específicamente en el granero, un chancho escuchó hablar al campesino con el veterinario:

– Así que si mi caballo favorito no se recupera en tres días, ¿lo tendré que sacrificar?
– Efectivamente –contestó el veterinario-, de lo contrario puede contagiar al resto de sus caballos, y la cosa se pone peor.

El chancho corrió rápidamente donde su compañero caballo y le dijo:

- Vamos caballito, por lo que más quieras, ¡levántate y corre!

El caballo, desganadamente le contestó:

- No puedo, no tengo fuerzas.

Al segundo día, el chancho intentó nuevamente motivar a su amigo diciendo:

- Vamos caballito, tu puedes. Eres fuerte y poderoso, por favor, ¡levántate y corre!

El caballo, sin fuerzas le contestó:

- Lo siento amigo, pero no tengo fuerzas.

Al tercer día, el chancho estaba parado justo fuera de las caballerizas, cuando ve que se acercan el campesino y el veterinario diciendo:

- Bueno, hoy es el día, si mi caballo más querido sigue igual, muy a mi pesar tendré que sacrificarlo.

El chancho, corrió desesperadamente y tan rápido como pudo, llegó donde su amigo el caballo y le dijo:

- Vamos amigo, tu puedes. Sólo trata de intentarlo y yo te ayudaré. ¡Sé que puedes! Vamos, ¡por favor inténtalo! ¡Tú puedes!

El caballo, lentamente, respiró profundo y comenzó a levantarse. El chancho, al ver que su compañero recuperaba sus fuerzas, lo alentaba diciendo:

- ¡Vamos amigo, yo sé que puedes! ¡Lo estás logrando! ¡Sólo un poco más!

El caballo, escuchando a su amigo, retomaba más fuerzas y, poco a poco, comenzó a pararse y luego a correr. Mientras tanto, el chancho saltaba y se retorcía de alegría:

- Eso amigo, ¡lo lograste! ¡Muy bien!

El campesino y el veterinario justo llegaban a la caballeriza, cuando vieron al caballo más querido sano y corriendo. Entonces el campesino dijo:

- ¡Muy bien! ¡Mi caballo más querido se sanó! ¡Esto hay que celebrarlo! Haremos una gran comida, y para eso, ¡mataremos al chancho!!!

Moraleja:

En las empresas, como en la vida, no siempre el que hace el mayor esfuerzo para que las cosas resulten recibe la mejor parte. Ahora bien, no todos los finales son como esta fábula. Si estás pasando por algo similar, ten fe, pues con motivación, esfuerzo y mucho trabajo, los sueños que parecían imposibles se pueden cumplir. Sólo basta transformar las aparentes debilidades, en reales fortalezas. Pero si en un lugar no te valoran como mereces… en otro lo harán, fija tus estrategias y adelante! ¡Éxito!

martes, diciembre 06, 2005

 

Metro Valparaíso: una visita afortunada


- Cristóbal, ¿tienes miedo?
- No, estoy bien.
- Yo estoy un poco nervioso.
- Bueno, yo también estoy un poco nervioso.
- Pero hay que hacer lo que dijimos en la micro.
- ¿Qué?
- Ser valientes.
- Y si vomitamos? Estoy nervioso.
- ¡Hay que ser valientes!


Con este inocente diálogo de unos niños que viajaban justo frente a nosotros, -el sábado pasado-, comenzamos junto a Daniela nuestra travesía urbana, cuyo objetivo era conocer, personalmente, una de las obras de infraestructura más modernas y emprendedoras del último tiempo en la región de Valparaíso.

Aún en proceso de “puesta en marcha”, el metro regional, promete transformarse en un cambio tecnológico y vial que no sólo mejorará el servicio ferroviario -acortando los tiempos y aumentando la comodidad de sus pasajeros-, sino también colaborará de manera significativa, a la desaglomeración de las ciudades beneficiadas con este servicio.

 

Metro Valparaíso: Las motivaciones de mi visita



Más parecía un capricho de niño que una investigación sociológica – como diría Carlos Pinto-, cuando después del almuerzo del sábado, le insistía a Daniela que teníamos que ir a conocer el nuevo metro de Valparaíso.

Mis razones no eran muy poderosas, toda vez que esta renovada alternativa de transporte, por sus paraderos y destinos, no sería la más utilizada por nosotros periódicamente. Pero en fin, era algo novedoso y ¡teníamos que conocerlo!

En un dos por tres – ya que queda muy cerca de nuestra casa-, estábamos comprando nuestro ticket diario para así iniciar nuestra pequeña aventura de fin de semana.

La forma de pagar para este metro es totalmente distinta al de Santiago. La gran diferencia radica en que el metro regional cubre grandes distancias: desde la estación Puerto en Valparaíso, a su destino final en la estación Limache, ubicada en la ciudad del mismo nombre.

Así, el cobro por tramo recorrido fue la estrategia utilizada para un mejor control y justicia del pago para los pasajeros. La gracia está en adquirir una tarjeta inteligente – que contiene distintos montos en dinero-, y pasarla por un sensor, para que éste, automáticamente, discrimine y descuente el costo de lo recorrido.

Sin embargo, y al estar en un proceso de puesta en marcha, sólo bastaba con comprar una tarjeta de $600 para tener derecho a entrar y salir del metro las veces que quisiera, en un mismo día. Con este ofertón, sólo bastaban las ganas y un poco de tiempo.

 

Metro Valparaíso: acá se toman en cuenta a los discapacitados



Nuestro punto de partida fue la estación Viña del Mar. Ahí fue donde compramos nuestro ticket y comenzamos el viaje.

La primera impresión positiva fue cuando, inmediatamente, comprado nuestro boleto, se acercó un guardia y me ofreció utilizar el ascensor para discapacitados. Esto se veía bien, ya que en Santiago recién este año pusieron un ascensor similar en la estación Ecuador, que se encuentra a pasos de la fundación Teletón. Pero como yo quería hacer el recorrido normal, atentamente le dije que prefería no utilizarlo.

 

Metro Valparaíso: Un tren muy cómodo


Ese día sábado fue un paseo familiar para mucha gente de la Región. Abuelos, papás, mamás y muchos niños eran parte del paisaje de este nuevo ferrocarril quienes, por sus comentarios, no estaban ahí para dirigirse a un lugar especial sino que, por el contrario, la gracia estaba en subir y bajar del tren la mayor cantidad de veces posible. Así la cosa se hacía mucho más entretenida.

 

Metro Valparaíso: Sugerencias



Creo fundamental el aportar, -desde el mundo de la discapacidad visual-, algunas sugerencias que podrían ser muy útiles en el futuro cercano. La primera está enfocada a la alarma que avisa cuando las puertas están por cerrar. Si bien en el metro de Valparaíso existe dicha alarma, ésta es tan débil en la intensidad de su sonido, que se hace apenas perceptible. Creo que aumentando un poco su volumen, estaría todo bien.

Una segunda sugerencia dice relación con el anuncio de las próximas paradas, es decir. Tal como en Santiago, sólo se avisan ciertas paradas, pero en este caso, nuevamente la voz está tan disminuida que es apenas audible. Mi sugerencia está relacionada con aumentar el volumen, pero también con que éstas sean anunciadas unos metros antes de la parada. Así, los ciegos y otras personas que no conozcan la ruta del metro, podrán anticiparse y tomar las debidas precauciones.

Por último, justo el día que visité el metro, de vuelta, me tocó un carro con el sistema de aire acondicionado dañado. Créanme: el calor y el olor que había en ese vagón, ahuyentaba a cualquiera!!! Obviamente, se entiende que fue algo fortuito.

En resumen, el saldo de mi visita al metro Valparaíso fue muy agradable, así que las personas de la Región, y aquellos que puedan visitarnos en el futuro, no se olviden de agendar en su lista de paseos y medios de transporte esta nueva alternativa… no se arrepentirán!.

Felicitaciones a MERVAL.

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